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Un
lenguaje para el comercio
El progreso en el intercambio comercial, junto al desarrollo
y auge que experimentaron las grandes culturas durante
la Edad de Bronce, hizo que el trueque se tornara insuficiente
como sistema de pago.
Esto llevó inevitablemente a la implementación
de nuevos medios basados en materiales cuyos requisitos
fundamentales debían ser: valor alto y constante,
anticorrosivos, de fácil reproducción, resistentes
al desgaste y reciclables.
Nuevamente el cobre y sus aleaciones cumplieron con estas
condiciones, lo que posibilitó que culturas distintas
elaboraran sus medios de pago en cobre, bronce y latón.
Esta tendencia se mantiene en la actualidad, con la acuñación
de monedas a partir de alguna aleación de este
metal.
Los primeros medios de pago aparecieron en India durante
el segundo milenio a.C., en forma de hachas de cobre o
bronce. En Siberia y China se usaron cuchillos de bronce
a partir del siglo VIII a.C. En Irán fueron muy
comunes las barras de bronce. Alrededor del año
700 a.C., el Rey de Lidia, en Asia Menor, incorporó
por primera vez la acuñación de monedas
de oro, plata y cobre/bronce. Fue precisamente este sistema
el que se impuso en el tiempo como medio de pago en todo
el mundo.
En Italia, antes de la introducción de las monedas
(siglo IV a.C.), las barras de cobre y bronce, y también
la chatarra, eran catalogadas y pesadas con fines de pago.
En Africa, pulseras y collares de cobre y latón
se utilizaron como medios de pago hasta mediados del siglo
XX. En tanto que en América (México) los
Aztecas usaron imitaciones de hachas de cobre para el
intercambio de mercancías. |
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